«Para disfrutar hay que parar»
El equilibrio es una de las cosas que más buscamos en la vida, pero por algún motivo tenemos la extraña tendencia a caer en actitudes bastante alejadas de este ideal. O tenemos una vida que tiende hacia la actividad desenfrenada, ya sea en el trabajo, el entretenimiento, el cuidado de familiares y amigos, en la que saturamos nuestra agenda con eventos congestionados; o nos vamos al otro polo, el del estancamiento de paz casera con pocas novedades, comúnmente llamado aplatanamiento. Seguramente no terminemos de disfrutar realmente de ninguno de estos dos extremos.
También existe una tercera opción, el buscar ese punto medio idílico entre no estresarse excesivamente ni caer en la pereza, como el equilibrio tenso que intenta mantener un malabarista de circo caminando por un cable en las alturas. Desafortunadamente esa también puede ser una opción rígida que conlleva bastante frustración, y seguramente tampoco termine de satisfacer a largo plazo.
¿Entonces, qué hacer, cómo vivir, cómo conectar con el disfrute real?
Una imagen que nos puede dar una pista es el corazón, un corazón vital, que late. No hay nada rígido en el corazón; el corazón va navegando la vida, alternando entre sus diástoles y sístoles, la contracción y la relajación, adaptándose a las circunstancias y necesidades de cada momento, bombeando la sangre oxigenada a cada rincón de nuestro cuerpo en toda situación.
Este ejemplo nos puede dar una idea de lo que vamos a explorar en este curso de meditación y movimiento expresivo. Por una parte, necesitamos reconocer la capacidad que tenemos de saborear la quietud, la serenidad. Todos somos capaces de asentar nuestra mente cuando tenemos acceso a las instrucciones y el contexto apropiados. A veces los retos de la vida no nos dan otra opción que dar un buen suspiro, y dejar de buscar en el mundo externo las soluciones a nuestros problemas, y permitir que la sensación de alivio y soltura surja desde dentro. Esto es la meditación.
Y desde ese espacio de presencia y soltura podemos contactar con nuestras sensaciones, nuestra sensibilidad y la claridad, desde la que surge un movimiento, donde hay presencia, hay atención, y la meditación va cobrando sentido en la vida, en la forma de movimiento corporal, escritura, dibujo, incluso usando la voz. En este curso practicaremos tanto la meditación como el llevar la meditación al movimiento y a la acción, explorando la expresión corporal como un camino creativo para descubrir cómo integrar la meditación en nuestra vida de una forma tangible, sensible y también lúdica.
Así pues, empecemos a explorar el juego de la quietud y el movimiento.
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Comenzamos el 23 de enero de 2026
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Todos los viernes de 18 a 19:30h
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Cuota: 140€ curso completo
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A quién va dirigido: Todo el mundo es bienvenido
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Charla presentación del curso: el viernes 16 de enero a las 18h
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Lugar: Centro Yu Shan | Pérez Galdós 20, 1º | Santa Cruz de Tenerife
Contenido del curso
A lo largo de estas nueve sesiones iremos explorando la meditación y sus diferentes formas en la acción: en el movimiento, la escritura, el dibujo, y la voz.
- ¿Qué estamos buscando realmente?
- Nuestro cuerpo: la base de la quietud y del movimiento | consciencia corporal
- ¿Cómo centrar la atención? | atención
- Cultivando la consciencia vigilante con lo interno y lo externo | consciencia vigilante
- La base de nuestra experiencia, la mente y el cuerpo | los dos aspectos de la mente
- El hilo conductor de la espaciosidad | espaciosidad
- ¿Cómo estar más presente? | los tres nobles principios
- Desafíos y antídotos a la presencia | obstáculos y remedios
- Conclusión
Imparten

Miguel Oramas Thurstun
Aprendiz de la vida e instructor de meditación y filosofía budista. Ha estado practicando y profundizando en las enseñanzas budistas desde hace 25 años. Lcdo. en Biología Molecular, y Sociología, pero sin duda la escuela que más le ha enseñado es el día a día de los imprevistos cotidianos. Actualmente colabora en los programas de estudio de Rigpa Internacional y está finalizando su formación en el programa Milinda, un programa de estudio de diez años que busca dar una educación filosófica budista a los maestros de meditación y budismo occidentales.

Tania Pérez Fernández
Apasionada del cuerpo, la danza y el movimiento. Lcda. en Comunicación Audiovisual, Máster en Danza Movimiento Terapia (DMT), Master en Psicoterapia y Counselling Humanista integrativo, titulada en Especialización didáctica de la Expresión Corporal y practicante de Focusing. Con formación en danza contemporánea y contact improvisación, así como estudios en técnica vocal, teatro físico y educación somática. Actualmente facilita sesiones de DMT para la Fundación Cruz Blanca y forma parte de la A. SOC. La Gesta, en la cual desarrollan proyectos basados en el potencial creativo, artístico y terapéutico que posee la danza para acompañar procesos educativos y sociales orientados a la comunidad.









